La asignación efectiva de roles: personas correctas en lugares correctos

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Generalmente se cree que la persona es capaz de desempeñar de inicio cualquier responsabilidad o asignación. Lo anterior nos lleva a enfrentar situaciones las cuales, en muchas ocasiones no son favorables; con base en ello en lugar de buscar la causa raíz de los hechos, con frecuencia se hace presión innecesaria a la persona, pensando que con ello se alcanzarán los resultados necesarios.

Para optimizar la asignación de las personas a las responsabilidades es fundamental tener claridad en la descripción del puesto, que por mucho es más que un documento del “área de Recursos Humanos” a llenar. 

Con el fin de tener una descripción del puesto confiable podemos decir, que la misma es el documento que estipula lo que la responsabilidad requiere para ser cumplida desde diferentes puntos de vista: 

Reclutamiento y selección: Establece la guía de búsqueda, mencionando los aspectos relevantes que el puesto requiere y define las condiciones para la búsqueda de la persona que mejor las satisface.

Integración (Onboarding): Proporciona a la persona el encuadre inicial al ingresar a la organización, dando claridad en responsabilidad, alcances,límites, claridad de acción, línea de reporte directa o indirecta. 

Gestión del desempeño: Define los principios para la evaluación del comportamiento y resultados, con el fin de interactuar objetivamente y con bases a lo largo del tiempo enfocado en la mejora continua.

Claridad: Con la intención de evitar duplicidad o carencia de acciones, propiciando condiciones de efectividad organizacional y sentimiento de pertenencia. 

Compensación y Beneficios: Para tener claridad de lo que en el mercado se paga por una responsabilidad y tener competitividad al realizar la búsqueda de personas.

Importante mencionar que a mayor detalle en la información y enfoque en la redacción, sustentan un mejor proceso de búsqueda y contratación. 

Recordar que las descripciones del puesto, deben ser actualizadas con el fin de reflejar lo que se requiere por parte de la persona al ser elegida y que esté dentro de condiciones factibles para evitar situaciones irreales.

La descripción del puesto debe tener claridad en resultados más que en tareas, definiendo el nivel de autoridad que posee y haciendo énfasis en las acciones que aportan valor. 

Una descripción de puesto basada en competencias – conocimientos, habilidades, intereses, actitudes y valores, incrementa sustancialmente la probabilidad de lograr una contratación favorable para la persona y la organización.

Sentido de pertenencia.

El sentimiento o la impresión que tiene una persona al ser parte de una organización, ser valorada, aceptada, reconocida, conectada con la cultura, resultados y valores, va más allá de los aspectos tangibles; la persona se siente identificada y vive vinculada.

Algunos aspectos importantes para lograr el sentido de pertenencia son: aceptación, respeto, interacción, valoración, alineación con principios estratégicos.

El sentido de pertenencia da lugar a la retención del talento, al compromiso incremental de la persona, la efectividad, el respeto, la comunicación basada en hechos y el aporte para mejorar el ambiente laboral. Todo esto como consecuencia de la convicción personal.

Principios estratégicos: la Visión, Misión, los Valores y el Fin Común al estar claros y bien comunicados, consolidan la razón de ser de la organización articulando y fortaleciendo el rumbo, que aunado a personas competentes y con sentido de pertenencia capitalizan favorablemente las acciones personales y potencian los resultados organizacionales.

Un aspecto relevante para el logro efectivo de resultados y satisfacción ante el cliente es la comunicación abierta, transparente, fundamentada en hechos y lo más importante con una intención de aporte, desarrollo, mejora o crecimiento; de ahí que hacerla un pilar organizacional marca la diferencia en los mercados.

Las relaciones interpersonales, independientemente del nivel jerárquico, basadas en el respeto y la buena intencionalidad propician condiciones favorables, si la acción es la correcta/adecuada mantenerla para mejorarla y de no ser así detenerse para buscar la causa raíz, corregir, documentar y aprender para mejorar.

Las organizaciones, al ser entes que se mueven y vibran gracias a las personas, tienen su cultura propia, de aquí la importancia de incluir a las de reciente ingreso a ella, esto facilitará la seguridad personal y en consecuencia la interacción humana; el logro de resultados y la satisfacción del cliente, como consecuencia del fortalecimiento de la cadena de valor.

Al lograr un ambiente de trabajo estable y favorable, se propician condiciones de confianza y éstas dan lugar a que las personas puedan externar ideas, situaciones, comentarios sin temor a represalias, que propicien situaciones abiertas al desarrollo individual y organizacional.

El bienestar personal al lograrlo de forma integral, cuerpo, alma, mente, emociones y relaciones, da la oportunidad de expresión y acción plenas, lo que refuerza favorablemente la buena intención y acción fomentando aspectos relevantes a las personas para querer “estar y continuar ahí”.

Logros al asignar efectivamente una persona a un rol:

            Se mejora la efectividad – haciendo lo correcto y bien

            La convicción se consolida – desempeñando la responsabilidad con gusto

            Las experiencias se mejoran – al disminuir fricciones e insatisfacciones

            La mejora continua se consolida – al tener retos personales permanentes

La innovación fluye – al disfrutar lo que se hace, se propone con gusto e intención

La complementariedad se consolida – al reducir el protagonismo y ego personal

La seguridad se fortalece – al interactuar con respeto en igualdad de condiciones

La frustración se minimiza – al disfrutar lo que se hace y ver retos permanentes

 

Conclusión: 

La asignación efectiva de roles es más que una práctica de recursos humanos; es una filosofía de gestión que reconoce el valor intrínseco de cada persona y la alinea con sus principios estratégicos. 

Al comprender a las personas y las condiciones de los roles, se consolidan equipos enfocados, alineados y efectivos, adicionalmente se cultiva un ambiente donde el talento florece, la innovación prospera y el éxito se convierte en una constante. 

Ubicar correctamente a las personas en las responsabilidades adecuadas es el punto de partida hacia la consolidación de una organización resiliente, adaptable y preparada para disfrutar lo que se hace y satisfacer permanentemente a los mercados.